Partido de vuelta de la segunda ronda de clasificación de la Copa Libertadores. El Tolima ganó a domicilio por 1-0 y ahora tiene la eliminatoria bajo control. En el primer duelo los colombianos tuvieron el balón el 64 % del tiempo, realizaron cinco tiros a puerta por tres de su rival y generaron más ocasiones en xG: alrededor de 1,9 frente a 0,9 en xG. El Táchira está obligado a abrirse en ataque, de lo contrario la eliminación será prácticamente inevitable.
El conjunto local basa su juego en el control y en los ataques posicionales. En su último partido del campeonato colombiano ante el Cúcuta firmó un 62 % de posesión, 13 saques de esquina y ocho disparos a puerta. En los últimos 10 encuentros la plantilla encaja de media solo 0,8 goles, permite menos de nueve tiros por partido y sus goles esperados en contra se sitúan en torno a 0,9 xGA. En casa, seis de sus siete compromisos más recientes terminaron con menos de 2,5 goles. Su xG medio como local ronda 1,3. El equipo no acelera el ritmo cuando va por delante en el marcador.
Los visitantes son irregulares. En sus 10 últimos partidos suman cuatro victorias y cuatro derrotas. Su media anotadora es de 1,1 goles, con un xG cercano a 1,0. En el primer encuentro solo tuvieron un 36 % de posesión y apenas tres tiros a puerta. A domicilio sus números empeoran: menos de un 45 % de posesión y alrededor de 0,9 en xG.
El guion parece claro: los locales cerrarán espacios y tratarán de gestionar la ventaja jugando en bloque más bajo. El Táchira tendrá que adelantar líneas y asumir riesgos, pero su ataque posicional genera pocas ocasiones de verdadera calidad. Con un promedio conjunto en torno a 2,2 en xG y la sólida racha defensiva en casa del Tolima, la opción más lógica es apostar por menos de 2,5 goles en este partido.